Tuesday, October 10, 2006

El risco

Y el pecho se le partió.
El corazón latía con tanta fuerza que parecía no hacerlo. Las palabras no querían salir, a cambio, millones de lágrimas eran derramadas por sus mejillas y morían al llegar al precipicio de su mentón.
Sus manos aferraban con fuerza su cabello y lo cinchaban hacia abajo. Quería lastimarse más, sufrir aún más. Tener una razón lógica para estar en ese estado.
Para no pasar un mal rato se había escondido en un caparazón de hierro. Por hacerlo terminó muerta en vida, llorando por haber perdido sin siquiera haber luchado.
“¿Qué pasará la próxima vez?” Se preguntó mentalmente, incapaz de articular la boca a menos que fuera para gritar y llorar con más fuerza.
“Será igual”.


Emma.

5 comments:

Publi Freak said...

espero que no.

Salú!

Emma said...

Es como un círculo, como creían los epicuros... que triste, ¿no?

Bloody said...

Muy bueno Cata. Me encanto lo de "morían al llegar al precipicio de su mentón".

Excelente.

Urbanística said...

Te juro que no me imagino qué pasará por tu cabeza para escribir esto. Es rarísimo, pero alusino.

fantasía said...

mientras no cambiemos nuestra actitud, seguiremos obteniendo los mismos resultados...
Un besito desosquetraencambios