Saturday, July 28, 2007

Las manos de las peluqueras

Emma era una pequeña niña (casi) rubia llena de rizos que un día fue a la peluquería con su papá. Sí, por raro que suene, fue con su papá. Las órdenes de su madre fueron claras: debía (sólo) cortarse las puntas. Pero, y echándole la culpa a la peluquera que era lenta, mientras tanto, Emmita vio la foto de una modelo preciosa con el pelo corto y cerquillo. Ni la (inmunda) peluquera ni su (iluso) padre se opusieron al corte de cabello de la (encantada con la foto) pequeña, por lo que salió de la peluquería al mejor estilo Cristóbal Colón.

Aún con la vergüenza de tener que salir a la calle de esa forma (ayudada por la inocencia de la edad) y aguantar los comentarios detestables de sus compañeros, Emma sobrevivió. Pero sólo lo hizo para demostrar ser una completa inconsciente a mayor edad. Aunque habría que darle un poco de crédito, después de todo, cortarse el pelo en la ducha y sin espejo no se le ocurre a cualquiera. Para demostrar su madurez y su capacidad para asumir sus malas acciones (y su idiotismo) no fue a la peluquería para arreglarse el pelo.

Las manos de las peluqueras son las que hacen milagros con nuestras cabezas: las mejoran o provocan arrepentimiento. Mi madre tiene manos de peluquera después de casi raparme cuando se me pegó un chicle en el pelo dormida. Mi mejor amiga de la escuela tiene manos de peluquera después de intentar quitarse el cerquillo (y quedar como una estrella punk frustrada), el amigo de mi hermano tiene manos de peluquera cada vez que se acomoda los rulos.

La sensación de paz mientras nos masajean la cabeza cuando la lavan, la sensación de que vamos a cambiar radicalmente cuando nos ponen la tinta en el pelo, la sensación de terror cuando agarran la tijera.


Emma.

9 comments:

Bloody said...

Qué tema los cortes de pelo. Yo voy siendo consciente de que saldré arrepentida. Pero crece, por ahora.

Thelma y Louise said...

"al mejor estilo Cristobal Colón"? JAJAJAJAJAJAJA te juro que me rei como tres minutos. aii.. por dios.. (me seco una lagrima) y no es joda..

Con el tema del pelo.. aiii si tendré para hablar de las peluqueras.. y la tan conocida frase "solo las puntas" para que te saquen medio metro y que te digan que estaba todo florecido y que ahora es mas lindo y pa peor te encajan un shampoo que dicen que es bueno, y cuando te miras al espejo quedaste como charoná. Y fui valiente por qué las lagrimas me las aguante y lloré en casa como una verdadera mujer. Es por eso que desde octubre no me corto el pelo, lo tengo inmundo, sin forma y no me crece...

Me acabo de inspirar para escribir un post acerca de esto. Pasa a leerlo... GRACIAS MUSA!!!

BESOOO
LOUISE

Emma said...

si, tal cual, hay mucha gente capáz de preferir las puntas florecidas a las tijeras de las peluqueras... yo prefiero las tijeras de las peluqueras a las mías... jeje. Hasta que encontré a una con la que me siento capáz de decir: "Hacé lo que quieras" y salir sonriendo del local.

Si, mi reina said...

Todo un universo el de las mujeres y las peluqerias.
Por eso tengo una planchita y un buen secador en casa.Y chin pun
besoooooooos

elefante said...

creeme que te entiendo, me he hecho cosas horrendas en la cabeza y yo solito las arregle, je, sobre todo cuando me hize la (inexistente en estos momentos) cresta y me arrepenti apenas me mire al espejo y tuve que decidir como peinarla para que los pelo (no me iba a peinar con gel, soy muy atorrante) no se me metan en la cara, y ta, decidi tirar los pelos (que tenia) para el costado y bue, quedo como siempre, pero si, odio a los peluqueros...o capas me odio a mi y a mi indecision a la hora de cortarme el pelo

ahora me ahorro l,os $50 o 60 y me lo corta mi hermana, la cual debe tener manos de peluquera pero duele cuando corta, pedazo hija de...

me encanto tu blog, esta muy bueno
un beso
juan

José Camúñez said...

Yo me corto el pelo a solas.

Quizá algún día supere ese miedo.

Danke sehr.

fantasía said...

Recuerdo que tenía dieciseis años cuando debuté como peluquera. Mi madre le dio dinero a mi hermana mayor para que llevase a mi hermana pequeña a cortar el pelo. Decidimos que si yo se lo cortaba (pues era muy valiente yo!)nos repartiríamos el dinerito, y eso hicimos; mi madre casi me mata cuando vió el corte de pelo super moderno que le hice :))))

No te contaré nada nuevo said...

Me enfrente al cerquillo y el pelo corto a los diez años. En el ómnibus que me tomé con mi mamá para ir a la peluquería había una chica que tenía cerquillo. No se imaginan mi cara de sorpresa cuando mamá le dijo al peluquero, por qué no le haces un cerquillo. Cuando termino casi me muero, le pregunté a mamá si estaba loca y me dijo que había tomado la decisión en el ómnibus al ver a la chica, nunca se le ocurrió preguntarme si lo quería. Lo único que mantengo desde esa ida a la peluquería es el pelo corto, me encanta.
Yo encontré una peluquera a la que le puedo decir, córtame como quieras, y es lo que le digo cada vez que voy, nunca me arrepiento.

Abrazo.

EL PRESO CRÁTICO said...

Cristobal Colón...
qué excelente.