Thursday, March 15, 2007

No hay derecho


Es injusto. Un hombre acusado por pornografía infantil tiene 12 años de prisión. Una familia que la lucha tiene toda una vida de miseria.

Uno lo mira de afuera y le duele. ¿Cómo se puede sentir una madre? Es tan injusto. Impotencia.

Hay penales llenos de gente esperando que eso les pase, sin embrago, no. No hay derecho.

9 comments:

andrea os dijo said...

no, no hay derecho alguno, además ante el riesgo de que reincidan deberían encerrarlos de por vida.

Bloody said...

Yo iba a hacer abogacía; y esa fue la principal causa por la que me arrepentí.

Emma said...

Si yo hubiera empezado la facultad enseguida de haber terminado el liceo también estaría haciendo derecho. Y sería la persona más infeliz del mundo.

pUbLiFrEaK said...

Muerte a todos los pervertidos!

No se curan y la mayoría reinciden.

No sirven para nada. Son parte del escombro de la sociedad.

Salú!

Ilotas y pelasgos said...

¿eh? ¿de qué hablás?
Veo que seguís con el misterio, venga!
jaja, ahora me rio de las gansadas q hubiera puesto antes de mi cambio de identidad.
Abrazo!

fantasía said...

Dicen que una persona con esos cargos, lo pasa muy mal en la cárcel. Yo no sé si doce años son mucho o poco, ni que pena le pondría yo si fuese juez, el único juez que conozco soy yo misma, y tengo entendido que somos los más duros juzgándonos. Una persona con ese perfil tal vez su lugar no sea la cárcel, tal vez por eso reinciden... a saber...
Feliz primavera chicas

fantasía said...

¡ah! por cierto, aquellas cosas que no os gustan como funcionan, tal vez necesiten personas como vosotras para cambiarlas, no dejeis nunca que eso os haga recular, todo lo contrario, luchad por aquello en lo que creeis.
Besitos

EL PRESO CRÁTICO said...

Sí, tranquis que los muchachos de la cárcel siempre se las hacen pagar a los violadores, abusadores y esas cosas. La va a pasar mal, muy mal.

Igual siempre está eso de que provocar dolor no nos quita el nuestro.

La vida es eso. Cosas dolorosas.

La Marsupial said...

Yo se los corto y se los pego en su frente como el signo de Caín.
Son lo peor y no tienen remedio, clínicamente hablando.