
Es cierto, me desilusionó un poco. Era lógico más que emocional. Piratas del Caribe, la maldición del Perla Negra es la película de las tardes cuando no quiero hacer nada, cuando estoy aburrida, no quiero estudiar, no sé que hacer, etc. Para una persona que le gustan las historias de piratas ver a Johnny Depp en un personaje que parece creado especialmente para él es una maravilla. Y más aún una historia que mezcla humor detallista con acción y aventuras. ¿A quien no le dan ganas de largarse al mar?
Pero, volviendo al tema, El fin del mundo me gustó. Nadie entiende cuando digo que “es una película para pasar el rato” igual que “es un libro para leerlo”. Hay películas que son para disfrutarlas (igual que los libros) otras que solamente son para mirarlas. Pero una película para pasar el rato es para verla con esa gente que sabes que la van a volver más especial aún.
Envidia. No suelo sentirla muy seguido. Pero ver a Keira Knightley dando golpes a diestra y siniestra y no ligar ni una magulladura, es más, tener siempre el pelo en ese estilo sucio-impecable merecía mi envidia. No voy a hablar sobre Orlando Bloom, porque cuando diga que es un tipo que me da igual nadie me va a creer. Tampoco soy experta para medir su capacidad actoral, pero cuando aparece como el capitán del Holandés Errante logró captar mi atención ;)
Mi recomendación final sobre la película sería: mírenla y júzguenla por ustedes mismos. Si la consiguen trucha mejor, así no gastan los (casi) cien pesos de la entrada. Tengan cuidado después con los reclames de los dvd originales cuando dicen “no robarás un auto”, no valla a ser cosa que les entre cargo de consciencia.